Cómo cuidar de nuestros pies antes y después de Semana Santa

Llega una época del año en la que nuestros pies más sufren, la Semana Santa. Coincide con las primeras semanas de la primavera y con el estreno de ropa y calzado de temporada. Además, es una fecha en la que pasamos mucho tiempo de pie y caminando en busca de nuestras procesiones favoritas o de penitentes.

Por ello, es conveniente utilizar un calzado adecuado, cómodo, de calidad, de piel o de tejidos naturales (a ser posible) y que se ajuste bien al pie. Pues, según un estudio de la Universidad de Extremadura, “el 80% de la población va mal calzado, utiliza un número mayor o menor al suyo”. Este hecho provoca que aparezcan rozaduras y ampollas debido al roce. También el mal ajuste de los calcetines puede provocarlas.

¿CÓMO PREPARAR LOS PIES PARA SEMANA SANTA?

Visita al podólogo unos días antes. Después del invierno es conveniente poner a punto tus pies y deshacerse de las durezas y las pieles muertas. Si no puedes acudir, córtate las uñas horizontalmente (de forma cuadrada).

Comprar zapatos por la tarde, ya que el pie está más hinchado. El zapato debe ser: sin costuras internas, suela flexible, contrafuerte firme, que sujete bien el pie y permita la transpiración.

Evitar el tacón de más de 4 cm. También son contraproducentes las punteras duras y puntiagudas.

Hidratar tobillos y pies, excepto los dedos. El tipo de crema perfecto es tipo vaselina o glicerina o, también, específica para pies (con urea).

Lavar los pies con agua tibia. Es muy importante secar muy bien entre los dedos y no tenerlos en remojo más de 5 minutos antes de salir.

Evitar estrenar los zapatos ese día. En Semana Santa debemos utilizar calzado ya utilizado y amoldado.

Utilizar medias y calcetines sin costuras, que no aprieten y de tejido que facilite la transpiración.

• Para evitar rozaduras y que el zapato quede demasiado holgado, también se puede utilizar un stick anti-fricción o taloneras.

• En caso de permanecer mucho tiempo de pie parado, intenta cambiar la pierna de apoyo, rotar los tobillos o ponerte de puntillas para reactivar la circulación.

Estos consejos ayudarán a vuestros pies a pasar una Semana Santa más amena, pero…¿y después?

Después de un día de lleno de devoción y procesiones, al llegar a casa es conveniente meter los pies en agua con hielo. Si has salido de penitente sin zapatos, lávatelos con un antiséptico y déjalo actuar durante 5 minutos antes de enjuagar con agua tibia. Para evitar la hinchazón, puedes realizar baños de contraste con agua fría y agua caliente y colocar tus pies en alto para favorecer el retorno venoso. La aplicación de una crema con urea mejorará la hidratación y si tienes ampollas, no las revientes y tápalas con antiséptico y una gasa.

Esperamos que nuestros consejos os ayuden a disfrutar aún más de estas fechas y si tiene algún problema, puede consultar a nuestras especialistas. ¡Feliz Semana Santa!

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